Ana Rod (A Coruña, 1982)
La obra de Ana se mueve entre la materia, el equilibrio y la transformación.
A través de formas orgánicas y estructuras que parecen encontrarse entre la fragilidad y la permanencia, su trabajo construye un lenguaje escultórico donde lo físico convive con lo emocional y lo simbólico.
En su proceso, el material no funciona únicamente como soporte, sino como parte activa de la obra: superficies, tensiones, vacíos y volúmenes generan piezas que invitan a una observación lenta y cercana.
Existe en sus esculturas una relación constante entre contención y expansión, entre peso y ligereza. Sus piezas parecen surgir de procesos naturales, como si la materia estuviera todavía en transformación. Esa tensión aporta a su trabajo una dimensión casi meditativa, donde cada elemento encuentra su lugar desde el ritmo, la intuición y la presencia física.